Santa Cruz atraviesa una de las jornadas más violentas de los últimos años. En menos de 48 horas, siete personas fueron asesinadas en distintos hechos de sangre registrados en el departamento: cuatro hombres murieron en un ataque armado en San Matías, luego un subteniente de la Policía fue emboscado y asesinado en ese mismo municipio fronterizo, y dos jóvenes aparecieron decapitados en Yapacaní, en un escenario que evidencia una preocupante escalada de violencia ligada al crimen organizado.
La situación obligó a la Policía Boliviana a desplegar operativos de "alta intensidad" en la frontera con Brasil y suspender los actos conmemorativos por el Bicentenario de la institución en Santa Cruz para concentrar todos sus esfuerzos en los operativos de seguridad.
San Matías: cinco muertos y un policía desaparecido
La cadena de hechos violentos comenzó la tarde del miércoles en la estancia Campo Nuevo de Jhonny Arce Pillay, en San Matías, cuando un grupo armado irrumpió en el predio y abrió fuego contra las personas que realizaban trabajos de refacción.
Tres hombres murieron en el lugar y un cuarto, identificado como Rildo Achaval Pilllay, falleció un día después en el Hospital San Luis de Cáceres, Brasil, debido a las múltiples heridas provocadas por armas de grueso calibre.
Violencia extrema en Santa Cruz: 7 asesinatos en dos días ponen en jaque a la Policía
Cuatro personas murieron durante un ataque en una estancia de San Matías
Las víctimas fueron identificadas como Manuel Égüez Hurtado, Denys Espinoza Pedraza, Luis Alberto Rapp y Rildo Achaval Pilllay, mientras que dos mujeres —la esposa y la hija del propietario de la estancia— continúan desaparecidas y la Policía investiga si fueron secuestradas durante el ataque.
Sin que las investigaciones hubieran concluido, la violencia volvió a golpear la región el jueves. Una comisión policial que se dirigía en una camioneta Ford Ranger Raptor a realizar diligencias investigativas fue emboscada por hombres armados en la comunidad de Ascención de la Frontera, a unos 130 kilómetros de San Matías.
En el ataque fue asesinado el subteniente Gerson Salazar Aliendres, del Centro Especial de Investigación Policial (CEIP), mientras otro oficial resultó herido en el abdomen durante el intercambio de disparos.
Según informó este viernes el comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, coronel David Gómez, los uniformados lograron inicialmente repeler el ataque usando sus armas reglamentarias; sin embargo, los agresores regresaron con más hombres armados y reforzaron la ofensiva.
"Tenemos más de cinco patrullas realizando un rastrillaje con la finalidad de ubicar el cuerpo", informó Gómez, quien confirmó que los atacantes se llevaron el cadáver del subteniente en una camioneta azul tras el enfrentamiento.
Además, del asesinato del subteniente Gerson Salazar Aliendres y del otro oficial herido, los testigos aseguran que en la camioneta negra Ford también iba una tercera persona, que logró escapar de la balacera y pedir ayuda a los vecinos.
Luego de ataque armado, los delincuentes regresaron al lugar e incendiaron la camioneta policial, que terminó completamente calcinada en una calle de Ascensión de la Frontera.
Ante la gravedad de los hechos, la Policía desplegó un amplio contingente en la frontera. Los operativos incluyen patrullajes terrestres, sobrevuelos con helicópteros Super Puma y el desplazamiento de grupos tácticos especializados provenientes de La Paz, Cochabamba y Oruro.
El comandante Gómez explicó que una de las principales hipótesis apunta a una disputa entre organizaciones criminales brasileñas, principalmente el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), además de que los ataques buscarían impedir las investigaciones policiales iniciadas tras la primera masacre.
Yapacaní: dos jóvenes fueron torturados antes de ser decapitados
Mientras San Matías concentraba la atención por las balaceras, otro crimen estremeció al departamento. En la comunidad San Salvador, del municipio de Yapacaní, fueron encontrados los cuerpos decapitados de Bismar Ademar Gámez Vaca (25) y Matías Andy Tapia Esteves (22).
Las autopsias revelaron que ambos fueron sometidos a una extrema violencia antes de morir. Los informes forenses establecieron que las víctimas presentaban múltiples heridas con arma blanca, fracturas en distintas partes del cuerpo, contusiones y signos de inmovilización. La causa de muerte fue un shock hemorrágico provocado por las lesiones, además de la separación traumática de la cabeza.
Dos hombres fueron asesinados y decapitados en Yapacaní
Las investigaciones también determinaron que ambos tenían las manos atadas y que fueron asesinados en otro lugar antes de que sus cuerpos fueran abandonados en un camino rural, según confirmó el fiscal David Soliz.
Durante el levantamiento de evidencias, la Policía encontró una nota deteriorada con un mensaje que decía: "Todo secuestrador va a acabar así", documento que ahora forma parte de las pericias para intentar establecer el móvil del doble asesinato.
La sucesión de homicidios en apenas dos días volvió a encender las alarmas sobre la presencia de organizaciones criminales en Santa Cruz, especialmente en municipios fronterizos con Brasil.
Mientras continúan los rastrillajes para recuperar el cuerpo del subteniente Salazar y capturar a los responsables de las balaceras en San Matías, la Fiscalía y la Policía también avanzan en las investigaciones del doble crimen de Yapacaní, en una semana marcada por una escalada de violencia que dejó al menos siete muertos y puso nuevamente en evidencia el desafío que enfrenta el Estado frente al crimen organizado en el departamento.
